¿Sabíais que en el Mar Rojo existía la leyenda de un gran velero del Siglo XIX hundido con un tesoro de monedas de oro? Pues yo no lo sabía…

En 1869 el SS Carnatic realizaba una de sus rutas desde Inglaterra a la India. Llevaba más de 200 pasajeros y en sus bodegas cargas de algodón, soda, vino, cobre y monedas de oro. El Carnatic era un estilizado velero de 90 metros de eslora con motores a vapor, conseguía alcanzar 19 nudos con el viento a favor. El 12 de septiembre cruzaba el canal de Suez y se acercó peligrosamente al arrecife de Abu Nuhas, consiguió maniobrar y esquivar el arrecife principal pero terminó subido a uno de los pequeños arrecifes que ascendía hasta un metro de superficie.

Así permaneció durante más de 34 largas horas, esperando ayuda hasta que finalmente el barco se partió en dos. Así que hoy, 14 de septiembre, el Carnatic cumple 147 años en el agua.

Durante el año siguiente a su hundimiento se realizó una operación pionera en la época para recuperar los metales perdidos. Buzos con escafandra, con aporte de aire bombeado desde superficie, recuperaron la mayor parte de los lingotes de cobre y las monedas de oro. Después permaneció más de 100 años tranquilo en el fondo.

carnatic___red_sea_by_dugazm

En 1984 el pecio fue redescubierto por unos buceadores que se desviaron de su inmersión en Giannis D.  Desde entonces se bucea habitualmente y, parte de su breafing, siempre contiene la leyenda de que no se llegaron a recuperar todas las monedas de oro… Bueno, esto siempre le da emoción a una inmersión. Oro, no sé si encontraremos, pero lo que sí se pueden ver  en sus bodegas son fardos de algodón y multitud de botellas de vino y soda.

La inmersión en el Carnatic es sencilla, con una profundidad máxima de 27 metros. La estructura de madera prácticamente ha desaparecido por lo que nos podemos aventurar por su esqueleto disfrutando de los contraluces. El arrecife ha colonizado todo el pecio, está cubierto de coral y le rondan todo tipo de especies.

El pecio se encuentra sobre su costado de babor. La proa es la zona menos profunda y la más valorada por los buceadores, aunque el espejo de popa, con el timón y la hélice son muy apreciados por los fotógrafos submarinos. Sus dos grandes mástiles descansan sobre la arena y quedan restos de la máquina de vapor en la parte central del barco que se encuentra derrumbada.

8e1b00731482e21b0c175d763686bdbe

Y otra cosa que no yo sabía y me ha encantado enterarme es que Julio Verne hizo mención al Carnatic en la novela “La vuelta al mundo en 80 días”. El protagonista Phileas Fogg, siempre a la carrera y con contratiempos, debía partir de Hong Kong rumbo a Japón y tenía reservado pasaje en el Carnatic, pero una mala noche en un local de opio le hizo faltar a su embarque. Este capítulo, por supuesto, no aparece en la versión española de dibujos animados que todos conocemos 😉

En breve iremos de viaje al Mar Rojo y seguro que podremos disfrutar de este pecio histórico. Y si encuentro una monedita de oro… ¡Que ilusión!

¿Vosotros habéis buceado ya en el Carnatic? ¿Tenéis alguna moneda de oro escondida? 😉

Share This