Hace un par de semanas que hemos regresado de nuestro viaje de buceo técnico al Mar Rojo. Todavía estoy saboreando las sensaciones de los estupendos días que hemos pasado y me he encontrado con que hoy es el aniversario del pecio con el que cerramos el viaje.

Tal día como hoy, hace 25 años, ocurría una de las mayores catástrofes de la historia marítima. El 15 diciembre de 1991 un ferry llamado Salem Express regresaba desde Arabia Saudí hasta Egipto cargado de peregrinos de la Meca. Cerca de su destino se levantó una tormenta y su proa chocó con un arrecife. El portón de entrada de vehículos que se encuentra en proa en este tipo de buques, se desencajó y comenzó a entrar agua en las bodegas. En 20 minutos el barco se había hundido sin iniciar el protocolo de evacuación. Las cifras de desaparecidos sigue sin aclararse, ya que el número de personas abordo sin billete doblaba la capacidad de pasajeros del barco. Oficialmente son 470 pero se estima que fueron más de mil personas desaparecidas.

La inmersión en el Salem Express es sobrecogedora, la magnitud del desastre y su cercanía en el tiempo nos hacen sentir en mayor medida el respeto y el estremecimiento que habitualmente sentimos buceando en pecios. En nuestra planificación de la inmersión, que realizamos con Nitrox 32, bibotella y scooter decidimos no entrar en las zonas más delicadas del pecio. Me refiero a aquellas partes del barco donde se localizan los enseres personales de los pasajeros. Recorrimos todo el exterior el barco, y únicamente entramos en el comedor y un poco en la bodega de carga. La magnitud del pecio es espectacular, está tumbado sobre su costado de estribor entre 30 y 12 metros de profundidad y comienza a ser colonizado por el coral, sobre todo en la zona de popa.

Aún cuando para muchos bucear en el Salem Express no es una experiencia recomendable, en mi caso, conociendo su historia y planificando la inmersión con el cuidado y el mimo que se merece, ha sido una los buceos más especiales y gratificantes que he realizado.

La visión del enorme pecio desde unos metros de distancia, los rayos de sol penetrando con la visibilidad espectacular del Mar Rojo es una de las imágenes que nunca se irán mi retina buceadora.

 

Ficha técnica pecio Salem Express

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