La estética en el mundo del buceo, igual que en otros ámbitos deportivos, es una poderosa arma de publicidad que nos hace renovar nuestro material de buceo en función de modas más o menos pasajeras.

Algo que podemos percibir últimamente tanto en manuales de agencias certificadoras, prensa especializada o campañas publicitarias de los propios fabricantes de material de buceo es una tendencia al minimalismo en su configuraciones.

Esto se traduce en una mayor simplicidad en el montaje de reguladores, dispositivos de flotabilidad y resto de material, reduciéndose sus complementos a los estrictamente necesarios.  Por fin, dejamos de parecer árboles de navidad con latiguillos y ‘gadgets’ colgando por todas partes.

Esta tendencia se identifica también con la llegada de ‘la moda DIR’ al buceo recreativo y la asunción por parte de las compañías certificadoras de parte de sus principios en la configuración del material.

Moda o no, yo personalmente me resisto a pensar que sea algo pasajero porque lo cierto es que esta tendencia, más allá de ser un puro gusto por lo ‘vintage’,  nos hace ganar en seguridad en muchos aspectos.

Y precisamente de esto, es de lo que me gustaría hablaros en esta entrada, qué nos aporta adaptar la configuración DIR o Hogarthiana a nuestro regulador de uso recreativo.

Como ya sabéis, este tipo de configuraciones provienen de los proyectos de buceo en cuevas en la zona de Florida durante los años 90. Los equipos que desarrollaron las exploraciones estandarizaron la configuración del montaje y uso de sus reguladores como respuesta al exigente entorno donde buceaban y con el objetivo de minimizar los posibles fallos en la seguridad. Cuanto más sencillo, menos posibilidades de error.

¿Y si este sistema está contrastado en ese entorno tan extremo, cómo no va a ser bueno para nuestras inmersiones en mar abierto? Siempre he tenido claro que quiero lo mejor para mi seguridad en todos mis buceos y, este caso, es bastante sencillo y accesible ponerlo en marcha también en nuestros reguladores recreativos.

Sí, la configuración Hogarthiana parte de un bibotella y dos primeras etapas. Aplicado al buceo con un monobotella, nos quedaría una configuración aún más minimalista, compuesta por una primera etapa, dos segundas etapas, un manómetro y los latiguillos de baja presión para el dispositivo de flotabilidad y traje seco, si llevamos.

Regulador Recreativo en configuración Hogarthiana

Regulador de buceo recreativo en configuración Hogarthiana

Básicamente, la diferencia entre la configuración estándar y la configuración hogarthiana es que la segunda etapa principal está instalada con un latiguillo largo de entre 1,5m y 2,1 metros y la segunda etapa secundaria (octopus) va fijada a nuestro cuello por una goma.

La segunda etapa principal tiene un latiguillo más largo por una razón de peso, es la que dono en caso de emergencia. ¿Por qué? Pues muy sencillo, no hay que buscarla, está en mi boca y sé que funciona correctamente, estoy respirando de ella. Al ser bastante más larga también nos va a permitir compartir aire de forma mucho más cómoda.

Necklace

Necklace

De la misma manera, la segunda etapa secundaria, también llamada necklace precisamente por su posición en el cuello, es fácilmente accesible cuando he tenido que donar la fuente principal de aire, estará en mi cuello siempre.

Además de la configuración de las segundas etapas, existen otras pequeñas modificaciones que podemos tener en cuenta:

1. Si mi primera etapa es de estribo (INT) debería ir pensando en cambiar al sistema DIN. Indiscutiblemente es más segura.

DIN

DIN

2. El modo de fijación tanto del manómetro como de la segunda etapa principal (cuando no está en uso) es un simple mosquetón atado al latiguillo con cabo. Sencillo, siempre está en el mismo sitio, no cuelga nada, no me engancho con nada.

Mosquetón manómetro

Mosquetón manómetro

Mosquetón 2ª Etapa Pral

Mosquetón 2ª Etapa Pral

 

 

 

 

 

3. Habitualmente se suele prescindir de los protectores de plástico en los latiguillos y en el manómetro. Podría dejarlos pero quitarlos me permite una supervisión visual constante del estado de los mismos – Y no tener sorpresas debajo de la alfombra. No me digáis que no os ha pasado 😉

En resumen, que únicamente necesito un latiguillo largo, un trozo de goma y dos mosquetones para tener mi regulador de buceo recreativo configurado a prueba de bombas.

Me imagino que aquellos que nunca habéis utilizado esta configuración os tenéis que estar preguntado: ¿Pero ahora como dono yo aire si siempre lo he hecho con el octopus? Yo lo hubiese hecho no hace tanto tiempo…Pues esto es tema,  mínimo para otro post, y motivo suficiente si os pica la curiosidad para informaros de nuestros cursos de ESM o Essentials Recreativo.

Para los que estéis pensando en este momento en adquirir un nuevo regulador de buceo y os gustaría que os llegara a casa configurado hogarthiana-mente sin ningún esfuerzo. ¡En sumérgete te lo montamos encantados!

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