¿Cómo elijo el tamaño de un jacket o ala?

La respuesta habitual a esta cuestión para la mayor parte de los buceadores está muy clara, cuanto más grande mejor: así puede conmigo, con todo mi lastre, el botellón pesado que llevo, con mi compañero y, en caso de querer levantar un ancla de 10 kg, todavía me sobra… Ya sé que puedo parecer un poco exagerada, sin embargo a esto es a lo que hemos estado acostumbrados hasta hace poco.

En este artículo únicamente hablaré del tamaño de los dispositivos de flotabilidad, no de sus formas o diseños. En adelante veréis que voy a referirme a todos ellos únicamente con la palabra “ala”, simplemente por una cuestión de afinidad (el motivo de esta elección da para otro artículo), así que podría estar utilizando la palabra Jacket, chaleco, compensador de flotabilidad o BCD (Bouyancy Compensator Device), porque lo que aquí voy a tratar es común a todos ellos.

Los objetivos debe cumplir un ala de buceo son:

  • Sostener el peso del gas necesario para bucear.
  • Sostener, no sólo el peso del gas, sino también el resto del material si está flotando libremente en el agua.
  • Sostenerme holgadamente a mí, junto con el gas y el material, mientras estoy en superficie.

 ¿Es tan importante ajustar el tamaño del ala?

Hilamos este tema con un post anterior, Sobre el kilito de ‘porsiaca’, en el que se analizaba la importancia del ajuste del lastre para mejorar la técnica de buceo. Cuando el lastre está bien ajustado es totalmente innecesario llevar alas de buceo enormes puesto que, un ala grande lo va a conseguir es hacer más incómoda tu inmersión.

Por un lado, el aire que tengas que llevar en su interior durante la inmersión para asegurar tu flotabilidad neutra, será el mismo que en un ala pequeña, pero, tendrá demasiado espacio para recorrer cada vez que te muevas, provocando inestabilidad y desequilibrio en esas ‘migraciones’. Además, te costará más llevar el aire al punto de salida (válvula o tráquea) para vaciar el ala cuando lo necesites.

Y, por otra parte, todo el exceso de material que lleves, como en este caso un ala de buceo enorme, supone que vas a tener que realizar un esfuerzo extra por el aumento de rozamiento contra el agua.

Una de las ideas más imperantes en buceo sobre el tamaño necesario de las alas ha estado siempre relacionada con el peso de la persona que la va a usar. Y así, a una persona de gran envergadura siempre se le ha dicho que necesita un ala más grande que una persona más pequeña. Como todos sabemos, este argumento hace aguas puesto que la mayor parte de las personas tenemos una flotabilidad prácticamente neutra y que la variabilidad personal de flotabilidad no depende únicamente de nuestro tamaño, sino de una relación entre peso y volumen, que hace mucho tiempo ya nos indicaba nuestro amigo Arquímedes.

La solución: unos cálculos sencillos

Si partimos de la base de que casi somos neutros y, de que ésta es la condición que más buscamos durante la mayor parte del tiempo de una inmersión, únicamente será una cuestión de sumas y restas la que me responda a la pregunta inicial de este artículo. Sin liarnos con grandes ecuaciones podemos simplificar nuestro cálculo mas o menos de la siguiente manera para que se entienda de una forma sencilla el razonamiento

1. Mi material y yo debemos que ser un todo neutro:

Lo único me suma flotabilidad es el traje. Unos 10 kg de empuje positivo.

En su contra, es decir, en empuje negativo tengo el resto material (reguladores, aletas, linterna, etc) que puede establecerse en total como unos 4 kg negativos. Me quedaría compensar la diferencia con unos 6 kg de lastre para ser neutro.

2. El gas que llevo en la botella pesa únicamente durante el inicio de la inmersión.

Se suelen calcular en casi 3 kg para una botella de 12l. Al inicio de la inmersión esto lo compensaré con el ala y al final de la inmersión no hará falta compensarlo, en el ascenso mi ala estará prácticamente vacía cuando llegue a la reserva.

Por momento parece que sólo necesitaría 3 litros de capacidad en mi ala para compensar los 3 kg de gas en mi espalda. Sin embargo, debería llevar por lo menos el doble para el caso de que un miembro de mi equipo tenga un problema y yo tenga que portear su lastre. Así que tenemos un total de 6kg.

3. Por último tengo que tener en cuenta el tipo de traje que llevo.

Si mi traje es seco, no se comprimirá en el fondo y, por tanto, el punto 1 se mantiene constante durante toda la inmersión. Sin embargo, si es un traje húmedo y grueso, tendrá casi la misma flotabilidad positiva en superficie que el seco pero perderá unos 5kg de flotabilidad a los 30 metros por lo que tendrá que ser compensado también. La suma total serian unos 11kg.

Con estos cálculos y, teniendo en cuenta que existe una la horquilla entre 8 y 18 litros en las alas de buceo para monobotella, tendríamos que ser capaces de saber cuales pueden ser nuestras necesidades a la hora de elegir el tamaño de un ala de buceo teniendo en cuenta el material que vas a utilizar con ella.

En el caso concreto de los jackets de buceo es más complicado elegir el tamaño puesto que está vinculado a la talla y, en función de ésta varía la capacidad de la vejiga. Las tallas pequeñas tienen menos litros y las tallas grandes más.

Si aún así tienes dudas y necesitas un asesoramiento más personalizado no dudes en contactar con nosotros!

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