Son muchas las conversaciones y debates que suele suscitar el uso del traje seco en buceo recreativo. Existen, por un lado, detractores acérrimos, y por otro lado, los defensores a capa y espada (entre los que me uno) y, en medio, un montón de indecisos abrumados por los comentarios de ambas partes.

Intentaré arrojar un poco de luz a esta cuestión poniendo sobre la balanza los pros y los contras del buceo con traje seco.

En el primer párrafo he indicado que este debate únicamente se desarrolla entre buceadores del ámbito recreativo. Tanto en buceo profesional como en buceo técnico, su uso está más que extendido desde hace años y no se cuestionan sus bondades. La importancia del confort y seguridad frente a largas exposiciones en el agua es primordial además, en muchos casos, con bajas temperaturas.

Hace ya unos cuantos años que los trajes secos se han adaptado al mercado del buceo recreativo y todos los fabricantes se esmeran en ofrecernos modelos cómodos, atractivos y sencillos en su uso.

secos

¿Cuáles son entonces las pegas que muchos buceadores argumentan para desestimar su uso? Básicamente los argumentos más utilizados son: que hay que llevar más lastre, el control de la flotabilidad es más complicado, dificulta la movilidad, peligro de boyarse… También es muy habitual escuchar que tienes que pasar un par de inviernos ‘sufriendo’ antes de comprar un traje seco, o que tienes que tener muchas inmersiones para poder controlarlo….

Verdaderamente siempre he pensado que todo este tipo argumentaciones (sobre todo las últimas) parten del desconocimiento y/o de malas experiencias propias. Desde luego no se me ocurriría jamás asesorar a nadie que tuviera la oportunidad de adquirir un Mercedes que pase sus dos primeros años de carnet con un Panda para saber lo que es conducción real y poder controlar después un coche con más prestaciones.

Quizás debido al mar donde buceo, el Cantábrico, y también gracias a mi instructor, desde mi primer invierno he disfrutado de la comodidad del buceo con traje seco y esto es, sin duda, uno de los motivos principales por los que nunca me he perdido una inmersión durante las temporadas invernales.

Efectivamente existe una cierta complicación en el control de nuestra flotabilidad cuando introducimos otro espacio de aire variable a gestionar como es el traje seco. La flotabilidad es una técnica fundamental que debemos dominar independientemente del material que utilicemos y es la base de una buena formación en buceo.

También hay parte de verdad en el resto de argumentos en contra que menciono más arriba. Sin embargo, comenzar a usar un traje seco no tiene por qué suponer un trauma si tenemos en cuenta estos tres sencillos pasos:

  1. Elegir bien el modelo de traje seco más adecuado para el tipo de buceo que voy a realizar y mi constitución física. Como ya sabéis existen diferentes materiales de fabricación (neopreno o trilaminado), diseños y cortes que se adaptan a nuestro cuerpo y facilitan la movilidad y, por supuesto, acertar con la talla adecuada.
  2. De la misma manera tendremos que seleccionar la prenda interior más adecuada para el tipo de inmersiones que realizo, el traje seco que he elegido y que me permita mantener la comodidad de movimientos.
  3. Aprender el correcto uso del traje seco: evitar placajes, posición y vaciado de válvula, gestión y distribución corporal del aire para facilitar mi trimado durante la inmersión y el vaciado durante el ascenso.

Si tenemos un buen asesoramiento en este proceso no tendremos mayor dificultad en empezar a disfrutar aún más de nuestras inmersiones. En este punto también hay cierto debate sobre si es necesario realizar un curso específico para bucear con traje seco o con la ayuda de un amigo será suficiente.

Trajes secos

En mi opinión, y después de unos cuantos años en este mundo, en la compra de un traje seco y en su estreno, te recomiendo que busques un instructor de confianza, eso sí, que utilice el traje seco en la mayor parte de sus buceos. Déjate asesorar por él. Te propondrá la mejor opción en función de tu nivel de experiencia y habilidad.

En fin, lo que está claro es que, si tienes ganas de probarlo no tienes excusas, son muchos los centros de buceo que hacen bautismos y pruebas de trajes secos para que no te quedes con la mosca porque son muchos los beneficios que tiene bucear con traje seco, te menciono unos cuantos:

Buceo bajo hielo

  • Tu nivel de confort antes, durante y después de la inmersión será mayor, disfrutarás más en cada inmersión.
  • Tendrás una redundancia en flotabilidad cuando falle tu jacket.
  • Disminuirás el riesgo de enfermedad descompresiva, el frío aumenta la saturación de nitrógeno en tus tejidos durante la inmersión.
  • Tus inmersiones pueden ser más largas, no te sacará el frío o el miedo a una hipotermia.
  • Evitarás los parones estacionales.
  • Podrás tener experiencias únicas como bucear en lagos de montaña o bajo hielo.
  • Si te atrae el buceo técnico, será más accesible acercarte a él.

 

Pon un latiguillo extra en tus próximas inmersiones ¡No lo dudes!

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